Ishky 2: Una decision

viernes, 23 de enero de 2015

¿Es raro que me salgan personajes de la nada, sin siquiera intentarlo? puedo estar horas pensando en un nombre o una personalidad, pero resulta que si en lugar de eso me lanzo a escribir los personajes llegan solos, con nombre incluido. Claro que aun necesitan personalidad, peeero... en fin, ¿a alguien se le ocurre abreviatura de que podria ser Miky? xD

Por otro lado, en uno o dos capitulos mas ya tendremos a Ish en la Academia estudiando magia :3


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Una decision
Un rayo de sol aterriza sobre mis ojos y me despierta. La temperatura ha bajado unos grados y siento una ligera brisa en las piernas. Volteo la cabeza hacia un lado y descubro que tengo el cuello adolorido; alcanzo a ver la ventana abierta y la calefacción apagada. El típico método de mamá para despertarme. Sé que debería levantarme, darme un baño, vestirme... pero simplemente me quedo acostada, mirando el techo.
Las tablas de madera tienen muchas manchas oscuras, y también algunas vetas claras; mis ojos van cerrándose lentamente.
―Ishky Evasel Aylmer, despierta ahora mismo ―por un momento creo que es la voz de mi madre, pero luego abro los ojos y me encuentro con un rostro color celeste y unos ojos verde hielo que me miran fijamente. Los labios de Miky están fruncidos con desaprobación y su largo cabello blanco cae sobre mi cara, haciéndome cosquillas.
―¿Qué haces aquí? ―balbuceo― ¿No tienes clases?
Ella pone los ojos en blanco.
―Es sábado. Y nos vamos a patinar, levántate.
Ni siquiera intento protestar, conozco a Miky lo suficiente para saber que ella es perfectamente capaz de arrastrarme hasta el baño y cambiarme con sus propias manos si no lo hago voluntariamente.
Media hora más tarde, estoy vestida con tres capas de ropa, mordisqueando una barra de chocolate medio congelada y siguiendo a Miky hasta el lago.
Hay muchos lagos en Evasel, pero si alguien te hable de "el" lago, sabe enseguida que se refiere a este. No es el más grande, pero si el más bonito. Hoy, completamente congelado, con los arboles de madera pálida reflejándose en su superficie y el sol arrancando luces y destellos al hielo luce particularmente encantador.
Miky no pierde el tiempo y se sienta sobre un árbol caído para ponerse los patines. En realidad hay varias bancas mucho más cómodas repartidas por toda la orilla del lago, pero ella ha hecho de su pasatiempo favorito el desafiar todas las convenciones establecidas. Reprimiendo una sonrisa, la imito.
Hoy hace frio (más de lo normal) asique tenemos todo el lago para nosotras solas. Miky salta, gira y hace piruetas demostrando todo su talento mientras que yo me conformo con patinar de un lado a otro tan rápido como puedo.
Finalmente, ambas nos aburrimos y comenzamos a avanzar de forma más lenta, para hablar.
―Y bueno, ¿qué vas a estudiar?
―Quítale dinero a mi familia por cada vez que me han preguntado eso y nos quedamos pobres ―refunfuño.
―Que va, si costara dinero no te lo preguntarían.
―Pero ha puesto a que los extraños sí.
―Harían cola en la puerta de tu casa
―Eso hasta que descubrieran como subir a mi balcón...
―Y luego se apelotonarían ahí, peleándose por una forma de estar lo bastante cerca como para hablarte, y seguro que hasta se empujarían, para que nadie les quitara su dinero, y habría accidentes, y la policía los investigaría, pero en realidad solo sería una elaborada táctica para acercarse más a ti...
Me rio y recojo un poco de nieve del suelo para tirársela a la cara.
―¡oye!
Espero que me siga el juego, tengo ganas de jugar, pero ella simplemente se sacude y patea un poco de nieve con el costado de su patín.
―hablando en serio, contesta.
―No tengo idea.
―No me mientas, no soy tu padre.
Estamos paradas en medio del lago. El sol esta justo sobre nosotras, casi como un reflector. Agacho la vista como para protegerme de la luz y comienzo a patinar nuevamente. Me siento mejor en movimiento.
Miky no se queda atrás.
―No lo sé repito, solo ideas sueltas... mamá piensa que tal vez podría irme bien en ingeniería... ―ella niega con la cabeza.
―Estás pensando en algo más, suéltalo.
Suspiro, resignada.
―Estaen sugirió que podría ir a la Academia, pero no va a pasar.
Miky hace un movimiento brusco que la deja frente a mí. Estoy a punto de chocar con ella.
―¿Quieres ir a la Academia?
―No puedo. ―intento alejarme, puedo sentir su aliento en mi cara y resulta algo incómodo, pero ella no me deja. Me mira fijamente hasta que aparto la mirada― tal vez ―respondo finalmente.
―Era todo lo que quería oír.
Impulsándose con mis hombros, Miky comienza a hacer medias lunas con sus pies para ir retrocediendo lentamente.
La sigo.
―Si bueno, no importa mucho lo que quiera, no hay forma de que entre.
―No creo que ese sea el principal problema. Eres inteligente, ―ella lo dice con un encogimiento de hombros, como si fuera una verdad absoluta, yo no estoy tan segura. "Inteligente" no sería el primer adjetivo que usaría para describirme ―seguro que consigues entrar. Pero tus padres tienen que dejarte ir, pagarte el pasaje, darte dinero...¿crees que haya alguna posibilidad?
―Ayer mamá me dijo que escogiera cualquier universidad, instituto o trabajo de todo Midiel y que, si me aceptaban, no dudaría en mandarme ahí. Siempre puedo sacárselo en cara si se niega, pero mi padre es otra historia. Y una vez más, estamos suponiendo que puedo pasar las pruebas, apenas si se descongelarme los dedos, Miky.
―Si tu madre acepta, tu padre tendrá que ceder. Todos sabemos quién tiene el poder en esa relación, tu apellido lo dice ―sonrió un poco, sin estar del todo convencida. Mi padre puede ser muy testarudo―  vamos.
Miky se da la vuelta con un movimiento grácil y comienza a tirar de mi brazo.
―¿A dónde?
Ella no contesta, simplemente tira de mí con más fuerza y patina más rápido. No tengo más remedio que seguirla.


Después de una carrera en patines por el sendero, patinando en los charcos congelados y caminando incomodas el resto del tiempo, y de no pocas caídas en las más variadas posturas, finalmente llegamos a la casa de Miky.
Su casa es completamente diferente a la mía, y no solo por el tamaño.
Donde la mía tiene un montón de ventanas altas, salones amplios y detalles tallados en las columnas, la suya tiene practicas ventanas con persianas plateadas, columnas cuadras y plantas y espacios prácticos y funcionales, que no por eso dejan de ser bonitos.
Entramos por la puerta principal (de madera sencilla pintada de blanco, sin las rebuscadas tallas que tiene la mía) y subimos directo a su habitación.
Aun no me dice que es lo que pretende hacer.
Ella camina hasta su escritorio y toma su computador, un portátil color violeta, no es el mejor que existe, pero sin duda es mucho mejor que cualquier cosa que tengamos en mi casa. Mi padre realmente le tiene fobia a la tecnología.
Miky se sienta en la cama y yo me acomodo a su lado, nada más el computador enciende y ella comienza a teclear comprendo lo que piensa hacer...
―Miky... ―comienzo―
―¡Shh! ―me reprocha ella― ¡Mira! No hay prueba práctica para entrar a la Academia.
―¿Y la novedad? ―me dejo caer de espaldas en la cama.
―Pues que tu inútil aura no va a afectarte ―se burla. Pongo los ojos en blanco.
―En la magia racional Miky, el aura es solo una fuente de energía.
―¿Ves? sabes de esto.
―Sí, tanto como un niño de primer grado de cualquier otro país.
―No seas aguafiestas, mira, aquí hay un temario. Sabes... ―tarda un buen rato en completar la frase, haciendo todo un espectáculo de estrechar los ojos y acercarse a la pantalla antes de continuar― ¿Aplicar conceptos básicos del movimiento para crear hechizos?
―Puedo escribir un hechizo para mover un lápiz ―digo no muy convencida.
―¿Ves? ―dice ella emocionada, como si por eso fueran a dejarme entrar― y sabes... ¿descifrar hechizos escritos por otros hechiceros?
Me levanto y me inclino sobre su hombro para leer el temario, Miky se calla, sabiendo que ya consiguió mi atención. Me doy cuenta de que eligió los temas más fáciles intencionalmente, pero aun así, los demás tampoco parecen tan complicados. Tengo una idea aproximada acerca de que se trata cada uno de ellos, que ya es más de lo que esperaba.
Tomo la computadora del regazo de Miky y busco un poco hasta dar con el temario de las otras pruebas. Estaen tenía razón: la de lógica parece un juego de niños, solo sentido común y matemáticas. La de ciencias se ve más complicada. Soy consciente de que me han pasado todas las materias listadas, pero no recuerdo muchas de ellas.
Aun así parece... posible.
―¿Y? ―pregunta Miky, ansiosa, sobre mi hombro.
―Creo... que no pierdo nada por intentarlo. 

2 comentarios :

  1. Miky puede ser diminutivo de Michelle y derivados, supongo. Puedes andar buscando por thinkbabynames variantes hasta que encuentres uno que te llame (?)
    La historia me ha llamado la atención, parece un personaje interesante, y veo a dónde va a ir la historia y tengo tantas ganas...
    ¡Un besín!

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    Respuestas
    1. Eso pense yo, Michelle, Mikaela o algo por el estilo, pero me da no-se-que que sea la unica con un nombre normal.
      Y si, pronto ira poniendose mas interesante :3

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Gracias por leer!
ahora, me encantaria saber tu opinion, anda, solo te toma un segundo, y me haces increiblemente feliz ;)