Daydream Syndrome - Introduccion

miércoles, 26 de noviembre de 2014


Esta historia es pura ficcion, cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (?) Ok, eso es mentira, es mitad verdad mitad fantasia, pero no voy a aclarar que mitad es que... de todas formas, como dice el titulo, esto es solo una introduccion. Aqui y Aqui hay otros pedazos de historia...

Llevaba mucho tiempo guardando esta historia para mí misma, pero creo que es tiempo de dejarla salir. Por mucho tiempo, use la excusa de que simplemente no sabía cómo ponerla en palabras, era más fácil reciclar los personajes, cambiarlos de nombre y contexto, usarlos en otras historias que no tuvieran nada que ver conmigo... pero eso se acabó, porque finalmente me he decidido a escribir esta historia. Mi  historia.

Y creo que la única forma de relatar esto, es partiendo por el comienzo de todo.
No voy a decirles cuando nací, porque estoy segura de que a nadie le interesa, pero si voy a decirles que soy parte de una familia más bien grande, que además está distribuida entre dos países. Y que yo fui a parar al país equivocado. 
Nací, crecí y me enviaron a un jardín infantil. Eso habrá sido hace al menos catorce años. La verdad es que no conservo muchos recuerdos de ese entonces, pero tengo la impresión de que era una niña más o menos normal, con sus amigas, sus gustos y sus manías.
No fue hasta que comencé el colegio que las cosas empezaron a torcerse.
Recuerdo perfectamente lo que sentí ese primer día de clases. Mis padres me habían inscrito en uno de los colegios más alternativos jamás inventados, con pocos alumnos por curso y un montón de materias raras como "ojo de agua" o "expresión corporal", y ese primer día de clases fueron a dejarme a la sala (donde ya estaban todos los demás niños sentados) y luego se fueron. No sé qué esperaba, pero sin duda no era eso. Yo quería que se quedaran, que me ayudaran, que me dijeran que diablos tenía que hacer con todas esas personas extrañas mirándome... pero no lo hicieron.

Tal vez simplemente era demasiado pequeña, no estaba lista para eso aun. Recuerdo que, antes de entrar al colegio, me tomaron una prueba de diagnóstico. Recuerdo que estuve un montón de tiempo en la oficina de la psicóloga porque primero me aplico la prueba de kínder y después la de primero, y decidió que yo debería entrar a primero a pesar de que por edad me correspondía kínder.
El caso es que entre un año adelantada y esa diferencia, pequeña en un principio, fue transformándose en un abismo insalvable con el tiempo.
Pero me estoy adelantando a los hechos, volvamos al primer día. No recuerdo mucho más de lo que paso después de que mis padres se fueran, la verdad es que los cuatro años siguientes no son más que una mescla de escenas sueltas.
Yo pasando vergüenza en clases porque era la única que no se sabía el abecedario, no hablemos ya de leer.
Yo pasando vergüenza porque no me sabía atar los cordones de las zapatillas después de las clases de yudo.
Mi mejor amiga cambiándose de colegio.
Mi siguiente mejor amiga cambiándome por otra chica...
Seguro, también hubo un montón de escenas alegres y felices, pero la verdad es que no las tengo ni de lejos tan marcadas como esas.
Fue en algún momento de esos cuatro años cuando todo comenzó.
Primero fueron las hadas ¿Se podrá ser más cliché? supongo que fui gravemente influenciada por todas esas propagandas de fairytopia que pasan en ese entonces, y también por programas como "el club WINX" el caso es que comencé a imaginar mi propio mundo.
Un mundo desastroso, desordenado, sin ninguna lógica ni sentido, y habitado únicamente por hadas (mujeres) que tenían un tamaño diminuto y habitaban en un enorme castillo hecho de plantas (el jardín de la casa de mi abuela). Para un cumpleaños, me regalaron el juego de
fairytopia, que era una especie de castillo de hadas de plástico que además incluía cuatro haditas (barbies pequeñas con alas de tela) y una Barbie-hada con alas grandes y vistosas... creo que hasta tenía luz.
De todas formas, yo le tome mucho más cariño a las pequeñas.
Las llame Rosa, Violeta,  Calipso (Creo que pueden imaginar de qué color tenían las alas), y Flor, porque tenia las alas verdes y verde no es un nombre.
Las cuatro eran hermanas y princesas de mi mundo imaginario.
Rosa era la mala de la historia, Violeta la madura y Flor estaba en algún lugar en el medio. Ellas tres eran trillizas. Calipso era la pequeña e inocente. La Barbie grande era la madre (la reina), pero no tardo en irse a mi cajón de barbies olvidadas.
Por un tiempo, jugué mucho con ellas, y también con amigas. Me gustaba mucho inventar historias. Recuerdo que varias veces nos juntábamos con una amiga únicamente a jugar fairytopia, yo iba a su casa y llevaba el juego, y cuando nos aburríamos de jugar con las muñecas, nosotras nos transforma babamos en las hadas y salíamos al patio, a vivir la historia por nosotras mismas.
Nuestra trama más común, consistía en que las hadas se iban de campamento, y tenían que construir un refugio con hojas especiales para que fuera firme y seguro, hacer juegos y pruebas y cosas por el estilo.
Por lo general, mi amiga y yo éramos de las "buenas" mientras que imaginábamos a Rosa y su grupo de malas que, por supuesto, lo hacía todo mal.
Era divertido.
Pero una no puede jugar con muñecas por siempre.
Ni siquiera sé porque me distancie de mi amiga en un primer momento. La chica nueva que había llegado al curso y que se había hecho muy amiga de ella tuvo algo que ver, sin duda, pero no fue solo eso. ¿Diferencia de intereses? ¿Crecimiento natural? tal vez. El caso es que nunca fui especialmente social, y poco a poco fui quedándome más y más sola.
Asique me refugie en mi mundo de fantasía. Pero esta vez yo me incluí en la historia, me adueñe de una de las hadas y de su personalidad.
Ya desde antes pasaba mucho tiempo divagando con mi mundo, pero creo que en ese momento la cosa fue a mayores. Comencé a considerarme realmente una parte de ese mundo, inventé toda una historia de porque vivía allí y también en la tierra. Se suponía que yo estaba dividida en dos, que mi parte física estaba en la tierra y una más espiritual en el mundo de las hadas. No se engañen, no soy esquizofrénica, sabia perfectamente que todo eso no era más que un sueño, una fantasía, pero deseaba tanto que fuera cierto... que finalmente acabo siéndolo.  
  

2 comentarios :

  1. Yo también era así. Creo que mucha gente se comporta de ese modo cuando eres pequeño, jugando, siendo imaginativa... y al final acaba siendo algo más, no se va del todo.
    Creo que es lo mejor de ser tan imaginativas.
    ¡Un besín!

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  2. Me ha gustado mucho tu entrada, te sigo
    Besos;)

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Gracias por leer!
ahora, me encantaria saber tu opinion, anda, solo te toma un segundo, y me haces increiblemente feliz ;)