Daydream Syndrome - Sahel

miércoles, 24 de septiembre de 2014



 Bueno, como siempre, soy completamente incapaz de concentrarme en la historia que tengo que escribir y termino escribiendo cosas como esta xD Es una historia muy ¿personal, por decirlo de alguna forma? solo digamos que conosco muy bien a los personaje y que los quiero mucho >.< asique en cierta forma me daba un poco de miedo escribir sobre ellos... pero supongo que en cierta forma lo necesito, y como no tengo idea de como hilar una historia coherente con esto, por ahora solo seran fragmentos sueltos dedicados a cada uno de los personajes (¿cuantos son? chris... clara... crysta... lucas... kain... key... kia... tash... sai... garreth... kenneth... may... keiro... keith... 14, aparentemente :P)



Está sentada en la incómoda silla de madera, aburrida, garabateando frases y palabras ilegibles en su cuaderno; lenguaje solía ser su materia preferida, por allá por cuarto básico, cuando le hacían escribir cuentos, luego todo se arruino; no es que no le interesara saber las diferencias entre el narrador personaje y testigo, pero ya habían pasado lo mismo al menos tres veces en años anteriores. 

La caricia llega justo a tiempo. 

No es más que una leve presión en el abdomen, pero deja una sensación agradable que se expande por toda su piel, y tira de su conciencia para llevarla hasta el otro lado. Flor, gustosa, se deja hacer.
Los colores y sensaciones se funden y mesclan dando paso a otros completamente diferentes: la madera dura de la silla es remplazada por la comodidad de un colchón de plumas, la luz artificial de la sala es remplazada por la suave luz matinal que se cuela por la ventana, y el bla bla monótono de la profesora por una suave respiración junto a su oído. 

Aun es consciente de que esta en clase de lenguaje, aun puede ver y escuchar todo lo que pasa ahí si se concentra lo suficiente, pero la mayor parte de su conciencia está en otro lugar mucho más agradable. 

―Buenos días, Brujita ―murmura el chico a su espalda, a la vez que mete sus manos por debajo de la camiseta de ella. 

―Te confundiste de chica, esa es Crysta ―Flor suelta un quejido lastimero y se voltea para quedar de espaldas. Sahel sonríe de lado. ―¿Qué hora es?

―Temprano ―contesta él, su boca peligrosamente cerca de los labios de ella― pero eres la única que durmió anoche. 

Flor suelta un suspiro. Le hubiera encantado quedarse allí con todos los demás, pero tenía que ir a clases y mantener la conciencia en dos mundos es realmente agotador. 

―Fue un día largo ―se excusa. 

―Al menos podrías haberme avisado que te irías a la cama. 

Ella sonríe y él la besa suavemente, mordiendo su labio, y cuando no consigue ninguna respuesta, vuelve a deslizar sus manos por debajo de su camiseta para atraerla más cerca y acariciarla lentamente. 

―¿Dónde estás? ―pregunta en su boca, y no tarda en sentir como los labios de ella se curvan en una sonrisa. 

Sahel siempre sabe cuándo no le está dedicando toda su atención.

Quiere dejarse llevar, es lo que más desea... pero no puede hacerlo. La última vez, las consecuencias fueron terribles.

―Estoy cansada... ―no es difícil ver que la respuesta lo lastima un poco, ya llevan todo un año juntos, pero da la impresión que mientras más cerca la necesita, más lejos se va ella. ― lo siento ¿me das un par de horas? 

Una y media, para ser precisa, el tiempo justo que tarda en terminar la clase y llegar a su casa, donde puede acostarse en su cama y fingir dormir tranquilamente. 

―Trato ―la besa suavemente para sellarlo y sale de la habitación dejando la puerta cerrada tras de si.
Flor se acurruca en las sabanas y, con una sonrisa, vuelve a dirigir toda su atención a la clase.
Bueno, la mayoría.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por leer!
ahora, me encantaria saber tu opinion, anda, solo te toma un segundo, y me haces increiblemente feliz ;)