Sin opcion

sábado, 5 de julio de 2014

Ahora mismo deberia estar escribiendo mi historia para el Camp NaNo... pero realmente queria terminar esta :P
Se trata de otra historia corta de Layra y Cassie (si quieren ver las demas, solo es cosa de apretar en la pesaña de "Historias" y buscar el subtitulo Layra & Cassie)... solo que en esta aparecen las dos. Juntas. Si por separado eran encantadoras... En fin, que tenia muchas ganas de escribir esto. La siguiente parte sera de Layra ;)
y en un tema aparte...  voy a comenzar a usar wattpad, al menos para las historias mas definidas, estilo academia de magia que tiene los capitulos ordenados y todo :3 es este: NairaShair




(Cassie)
En una de las jaulas hay una mujer, ella está completamente desnuda, mirándonos con ira desde un rincón. Sé que algo está mal en el momento en que la veo. Se supone que nos trajeron al laboratorio para mostrarnos lo que pasó a los antiguos humanos que perdieron el control, que quedaron eternamente atrapados en su forma bestial, sin poder nunca volver a ser humanos... Pero eso pasó hace más de treinta años, y esa joven no puede tener más de veinte ¿Cómo...?

―Disculpen por esto ―nuestro guía parece afligido ―Ella... es hija de algunas de las bestias originales, a veces recupera su forma humana sin siquiera ser consciente de ello.
Sus manos tiemblan un poco y está comenzando a sudar. Todo en él grita MENTIROSO.
―Pero si ella es humana... ¿Por qué no la rehabilitan? ―ay, el pobre e inocente Alex queriendo salvar el mundo una vez más.
―No es humana ―gruñe el guardia mientras se acerca a las barras metálicas de la jaula.
La mujer se levanta, un segundo está sentada y al otro esta frente al guía, cogiéndolo por el cuello y estrellando su cabeza contra los barrotes para dejarlo inconsciente. Intento apartarme pero ella es demasiado rápida. Toma mi muñeca.
― Suéltame. ―Intento sonar segura, pero mi voz tiembla un poco. Todos mis compañeros y también el profesor han salido corriendo.
―Sácame de aquí. ―gruñe ella, su voz suena rara, rasposa, como si no estuviera acostumbrada a usarla ―Si no me sacas antes de que vengan más, terminaras como él. 


Miro hacia el suelo, y puedo ver un charco de sangre formándose bajo la cabeza del guía. No es la primera muerte que veo, pero esta resulta especialmente grotesca: toda esa sangre manchando el piso... completamente diferente a los disparos aturdidores de los robots o el suero que inyectan a los condenados a muerte. 
 Siento nauseas. 


―Suéltame y te saco ―Me siento un poco orgullosa de mi misma solo por conseguir formar las palabras.
Ella gruñe y me atrae más cerca.
―Tienes diez segundos...
―¿Cómo sé que no me mataras luego?
Ella sonríe mostrando una serie de dientes anormalmente blancos en comparación a su sucio cuerpo.
―Voy a necesitar bastante más de ti que solo abrir una jaula. Apúrate.
Trago saliva y me arrodillo para buscar la llave en el bolsillo del guardia, es de las antiguas, las jaulas de las “bestias” tienen cerraduras físicas porque las digitales son demasiado frágiles para ellos.
Introduzco la llave y giro.
La mujer sale de la jaula sin soltarme ni por un segundo. Es mucho más alta que yo, su piel esta tostada por el sol y su cabello esta tan sucio y enmarañado que ni siquiera puedo asegurar de qué color es.
Escuchamos pasos y voces. 

―Ven.
La guio a través de los pasillos, buscando un lugar tranquilo donde poder “transformarla”, subimos escaleras y cruzamos pasillos, siempre cuidando de que nadie nos vea. Me recuerda un poco a cuando era niña: mamá me traía al laboratorio porque no podía dejarme sola en casa, y yo siempre me escapaba de la guardería y exploraba por ahí; al principio siempre me atrapaban, pero después de un tiempo fui haciéndome realmente buena en evadir a todo el mundo y pasar desapercibida.
Llegamos al quinto piso: almacenamiento. Me dirijo hacia la única puerta que siempre esta abierta; es una habitación oscura llena de batas de repuesto y jeringuillas plásticas, nada que merezca ser guardado bajo llave.

―¿Cómo pretendes sacarnos de aquí? ―la mujer se apoya contra una pared, no parece molestarle en lo más mínimo el hecho de estar desnuda.
―¿Por qué hiciste eso si no tenías un plan de escape?
―No tenía nada que perder ―ella se encoge de hombros―tomo las oportunidades que se me presentan, lo peor que me puede pasar es que me manden de vuelta a esa jaula.
―Pueden matarte.
―No lo harán. ―sé que tiene razón. Los científicos nunca matarían a una bestia, no mientras puedan experimentar con ella. 

Abro mi mochila, si ella fuera de mi talla, podría simplemente prestarle ropa y maquillarla un poco, pasaría por una estudiante de otra escuela y nadie se enteraría; pero como calzarla en mi ropa resulta imposible... 

―Ponte una bata 

Ella obedece sin preguntar nada, la tela blanca contrasta con su piel oscura y la hace ver incluso más fuera de lugar que antes. 

No hay un baño en esta planta, por lo que lavarla esta fuera de mis opciones, y el maquillaje no servirá de nada si tiene la cara tan sucia, por lo que solo me queda una opción. 

Con un suspiro, abro la caja de piel falsa que planeaba usar hoy, Edrek va a matarme cuando sepa que no tengo nada para él, las huellas de la última vez fueron especialmente útiles, pero si le roba mucho al mismo hombre alguien terminará por enterarse antes o después.

―¿Qué es eso? ―Pregunta la mujer con desconfianza.
―Prótesis de piel falsa―contesto mientras despego una y la extiendo. Es de color claro, mucho más apta para mi piel que para la de ella, pero tendrá que servir ― ¿Puedes agacharte? 

Su forma de mirarme sugiere que podría comerme en cualquier momento, pero de todas formas obedece y se arrodilla frente a mí. 

Su cara esta tan sucia que resulta difícil pegar las prótesis, pero de todas formas me las arreglo para cambiar completamente sus rasgos en tiempo record: agrando su nariz, levanto sus pómulos, redondeo su mandíbula y aplico un poco de maquillaje para empequeñecer sus ojos; el resultado no es lo que se dice “bonito”, pero sirve. 

―De acuerdo, con eso tendrá que servir ―Me levanto para contemplar mi obra: no parece una ciudadana científica, pero quizá pueda pasar por una ayudante... una que lleva siglos sin lavarse el cabello ―vamos, saldremos por la puerta de atrás y luego iremos a mi casa, pero deja que yo hable. ―acabo de descubrir algo sobre mí: digo órdenes y hablo con seguridad para sobrellevar mi miedo. Quien lo hubiera dicho.
 

6 comentarios :

  1. Me has dejado con ganas de más... Pero camp nano.
    En fin, no voy a ser yo quién te eche la bronca cuando ayer no escribí nada, pero tenía que recordártelo por si acaso jajaja
    Espero leer más de ellas pronto, porque la verdad es que ha molado bastante y tengo ganas de conocerlas mejor.
    Ah, y ahora te sigo en wattpad. Tengo que ponerme al día con historias todavía, pero bueno, tengo tiempo este verano.
    ¡Nos leemos!

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    1. tu por lo menos no vas taan atrasada como yo. tengo historias tan antiguas -como esta- sobre las que he escrito tan poco que se me hace raro escribir de una nueva, por mucho que sepa todo lo que va a pasar... en fin, ya me pondre al dia en las vacaciones de invierno ¡una semana mas!
      Me alegro que te gustara ;) la siguiente parte de este esta mitad lista, asique segurametne habra mas pronto..
      saludos ~

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  2. Justo cuando me entusiasmo con Wattpad, los blogs que más sigo se crean cuentas xd.
    Me gustó mucho esta historia!! Las dos juntas, ¡wow!

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    1. Yo me la cree por eso mismo, no dejaba de ver gente diciendo "miren mi nuevo wattpad" xD tienes una cuenta tambien?
      que bien que te haya gustado >.< y eso que ahora estan calmadas...

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  3. Que hermoso texto, me ha encantado! Enhorabuena por el premio. Me hago seguidora de tu blog desde ya!
    Un besazo <3

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    1. gracias! por el comentario y por seguir <3
      besos :*

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Gracias por leer!
ahora, me encantaria saber tu opinion, anda, solo te toma un segundo, y me haces increiblemente feliz ;)