Tienda de muñecas: Prologo

domingo, 9 de marzo de 2014




vean el video, enserio.)
 


La mejor forma de verlo es imaginando que se trata de una simple película, que no es real. De hecho, podría hasta ser una buena introducción para una película, la típica introducción en donde se colocan los nombres de los actores principales, el guionista y el director, suponiendo que solo por tener imágenes interesantes de fondo habrá más gente que lea los nombres. La película partiría más o menos así:

Una mujer con un delantal blanco entra a una habitación estrecha y larga, llena casi en su totalidad por una hilera de tubos de dos metros de alto, dentro de los tubos pueden distinguirse figuras humanas… o casi humanas en cualquier caso. La mujer camina hasta la puerta en el otro extremo de la sala, ella sostiene una gruesa carpeta roja; camina mirando siempre al frente, sin prestar la menor atención a los tubos a su alrededor. 


La siguiente habitación a la que entra es cuadrada pero mucho más pequeña. Está llena de máquinas de coser y telas de todos los diseños y colores imaginables, en la habitación hay unas 70 personas en total, más de la mitad de ellos son costureros, la mayoría sentados ante las máquinas de coser, unos pocos tomándoles medidas a seis personas encadenadas y desnudas al centro de la sala; el resto son diseñadores, sentados por grupos en amplias mesas dibujan extraños vestidos, cada vez que uno está listo se lo llevan a un costurero desocupado. Claro que todo esto tiene sin cuidado a la mujer del delantal blanco, ella camina siempre mirando al frente, y entra por la siguiente puerta.

La habitación es descomunalmente grande, y descomunalmente alta; y está llena de gente. Las paredes están cubiertas por enormes pantallas que muestran diversas imágenes. Imágenes que es mejor no mirar con mucha atención. Ella camina por el enorme laboratorio esquivando a los científicos sin desviar nunca la vista, quizá no quiere saber lo que hacen allí. Quizá simplemente no le interesa. 

Encajada entre dos pantallas hay una puerta de vidrio con un cartel que pone <<solo personal autorizado>> sin la menor vacilación ella abre la puerta. Ahora se encuentra en un estrecho pasillo con múltiples puertas metálicas, se escuchan gemidos y gritos de dolor, pero ella no les presta atención. Sale por la puerta al final del pasillo.

Aquí terminaría la introducción de la película, la música acabaría y se escucharía una campanilla, de esas que tienen algunas tiendas para indicar cuando llega un cliente.

-          Lamento haberlo hecho esperar – la expresión neutra de la mujer se transforma en una enorme y comercial sonrisa. El contrato de los vendedores debe incluir algo sobre lucir esa sonrisa siempre que llega un cliente. No es natural.

-          Muéstreme el catalogo – el hombre que le contesta es alto y aparenta unos 40 años, aunque seguramente es mayor. Está acostumbrado a tratar con vendedores de modo que no se gasta en saludos innecesarios, sabe que en el fondo ellos quieren acabar rápido tanto como él.

La sonrisa de la vendedora se hace más amplia, e incluso un poquito más natural. Ella pone la carpeta roja sobre el mostrador y pregunta con su cantarina voz:

-          ¿Qué clase desea?
-          Joven –contesta el.
-           ¿mujer u hombre?
-          Uno de cada uno.

La vendedora abre la carpeta por la mitad, y la voltea para que el hombre pueda ver bien: son una serie de fotos de chicas y chicos entre los 15 y 20 años. Todos muestran expresiones igualmente neutrales y vacías, todos están excesivamente maquillados y llevan el cabello teñido de colores imposibles, arreglado en extravagantes peinados. Al pie de cada foto hay un nombre. El recorre con el dedo las diferentes fotos murmurando para sí; mientras la vendedora sigue sonriendo y observa a dos niños correteando por la tienda, probablemente los hijos del hombre. Tiene que resistir el impulso de sacarlos a patadas; después es ella misma es quien tiene que limpiar las huellas en los escaparates de vidrio.

-          Listo –el hombre no se anda con rodeos y suelta dos nombres – Zahira y Kenneth.
La vendedora grita de júbilo por dentro, vender a Neinix problemáticos siempre tiene recompensas especiales, además son una gran ganancia para la tienda ya que los consumidores los devuelven enseguida, y como reza el cartel de la puerta <<Aceptamos las muñecas que usted ya no quiera. No se permiten cambios. No hay devoluciones de dinero.>> 

-          Enseguida se los traen.

Ella levanta el teléfono sobre el mostrador y apretá un único botón verde, sin introducciones dice los nombres y cuelga sin esperar respuesta.

A los dos minutos por la puerta aparecen dos jóvenes de unos 17 años, ella tiene la piel casi completamente blanca, sus ojos son de un desconcertante color celeste brillante y su cabello completamente negro le cae hasta más abajo de la cintura. La vendedora no puede disimular su enfado al ver que se a desecho el complicado peinado alto que debía llevar. La Neinix sonríe de una forma que es cualquier cosa menos tranquilizadora, a pesar de que sus muñecas y tobillos se encuentran atados con esposas la mujer reprime un escalofrió, mientras antes se deshaga de aquella chiquilla mejor. El otro muñeco lleva el cabello corto, de un ordinario color castaño, sus ojos son del mismo color,  ridículamente normales, su piel es morena y su ropa también resulta increíblemente común. Podría pasar por una persona normal sin dificultades. Si se quitara el tatuaje rojo brillante que luce en su cuello.

Un momento después de la llegada de los dos Neinix un hombre aparece por la puerta, está sudando y su expresión denota auténtico pánico, Zahira se voltea hacia él y le dedica una de sus “encantadoras” sonrisas, lo que solo provoca que el hombre se ponga más pálido aun, Kenneth sonríe.
Sin prestar atención a la escena el comprador, acostumbrado a la paranoia exagerada de los que trabajan en las tiendas, coge a sus dos nuevas adquisiciones por las cadenas y sale caminando de la tienda, con sus dos hijos detrás.

2 comentarios :

  1. Creepy, muy creepy el video.
    La historia me encanta pero no veo muy bien de que va. Igualmente le tengo mucha confianza, estaría genial que la sigas.

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    1. un intento de sinopsis: Los Neinix son muñecos "sin voluntad" hechos para complacer a los humanos, ellos se encargan de los trabajos desagradables, de servir en las casas de la gente adinerada... o de lo que se les ocurra a sus dueños. Se supone que estan creados artificialmente...
      pero Crysta no se lo cree, ¿De donde salen los muñecos? ¿Realmente no tienen voluntad, sentimientos? Y si realmente fuera asi...
      ¿Porque hay dos de ellos allanando su casa?

      Algo asi xd
      El punto de esta historia era solamente encontrarles un lugar a un monton de personajes que nunca habian tenido una historia definida, de los que nunca habia escrito nada y que siempre me limitaba a imaginar...
      No tengo claro como va a seguir, pero luego publicare el primer capitulo que tengo escrito hace siglos xd

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Gracias por leer!
ahora, me encantaria saber tu opinion, anda, solo te toma un segundo, y me haces increiblemente feliz ;)